A quién no le pasa que el ser
madre cambia su vida?, pues a todas y todos porque los papis también se
incluyen, para muchas nos la cambia con el tema tiempo libre, bueno les cuento
el día de hoy nos reunimos un buen grupo de mamis para compartir experiencias,
consejos y aprender un poco sobre el "desarrollo integral" de
nuestros hijos y es que "el control de niño sano" no debe de basarse
en el control de peso y la talla del infante sino en cómo responde en cuanto a
diferentes hitos de desarrollo normal del niño de entre los 0 y 24 meses de
edad, hitos tales como: "sueño, alimentación, psicomotor,
lenguaje-comunicación, conducta, regulación emocional, atención y afectivo
relacional".
Sabían que muchas mamis recién se
dan cuenta que sus hijos sufren de autismo a los 3 años?, o que sufren de
déficit de atención al momento de entrar al nido o aún más tarde cuando entran
a su edad escolar,o que siguen esperando sus primeras palabras de sus bebes
cuando estos cumplen 2 años sin darse cuenta que a esta edad como mínimo deben
decir 100 palabras y hacer frases cortas de 2 palabras o sin ir muy lejos
recién al año descubren que sus bebes tienen problemas de audición y visión,
pues sí mamis estamos tan enfocados en que si esta gordito cacheton, o si se
dio el estirón dejando sus ropitas que nos olvidamos de lo principal, su
"aprendizaje" (claro está que debemos de estar en continuo control de
su salud mediante el control de hemoglobina porque si está bajo en hemoglobina
por más que quiera aprender se cansará además que siempre sugiero que debe ponerse
sus vacunas a las fechas que le corresponda porque les ayuda mucho en evitar
infecciones graves que suelen retrasar el aprendizaje logrado, pero bueno
volviendo al tema que es de nuestro interés por esta ves " aprendizaje
integral", les decía que es algo que no priorizamos y esperamos que
nuestros hijos descubran el mundo sólos sin darnos cuenta que les cuesta, que
necesitan de un grado de estimulación elevada y es que lamentablemente quienes
somos madres primerizas desconocemos de todo hasta que nos pasa, y en muchos
casos y me apena decirlo lo sabemos pero no aceptamos que nuestros niños
"sean diferentes", y lo dejamos pasar sin darnos cuenta que si
atacamos desde muy temprano todo es solucionable hoy hay muchos métodos y mucha
información que podemos aprovechar, para lograr un ideal control de niño
sano-normal.
PROTOCOLO DEL NIÑO SANO (0-2
AÑOS)
El conocimiento en profundidad
del desarrollo normal del niño es fundamental para poder realizar una correcta
valoración de la psicopatología en edades infantiles.
La importancia de adoptar una
perspectiva evolutiva en el ámbito de la evaluación de la patología mental en
el niño se debe a que la edad es una de las variables más determinantes en la
significación patológica de determinadas conductas, existiendo una serie de
manifestaciones que pueden ser variantes de la normalidad en una determinada
edad cronológica, mientras que en otras pueden indicar la existencia de una
posible patología.
Por otro lado, ya desde edades
tempranas, signos de ausencia o desviación de los hitos del desarrollo normal
pueden ser los primeros indicios de una patología grave, por lo que un buen
conocimiento por parte del clínico del desarrollo evolutivo normal, así como de
sus variantes y desviaciones, será crucial para la detección precoz de
patologías.
El interés de la elaboración de
un protocolo que, desde la óptica de la Psiquiatría Infantil, aborde los
aspectos fundamentales de la normalidad y anormalidad en el desarrollo, es
conseguir una unificación de criterios que faciliten al clínico la evaluación
de los signos más indicativos de una evolución normal, así como el despistaje
de aquellos signos que puedan estar reflejando algún tipo de patología.
Aunque existen numerosos
protocolos al respecto, la mayoría se centran en aspectos instrumentales del
niño, dejando lagunas importantes en aspectos emocionales, afectivos y
relacionales, de relevancia máxima en estos primeros años de vida. De este
modo, manejando los protocolos habituales de atención primaria es fácil que
pasen desapercibidos algunos signos de patologías en el niño o en su medio que,
abordados de forma precoz y adecuada, minimizarían dificultades a largo plazo.
Un protocolo que aborde estos
aspectos podrá servir de guía a otros profesionales en contacto con el niño para
poder realizar con un mejor criterio las derivaciones a las unidades
específicas de Psiquiatría Infantil.
En el presente protocolo se ha
pretendido recoger los aspectos más relevantes del desarrollo normal en el niño
de 0-2 años. En este aspecto es importante señalar que la progresiva
adquisición funciones normales no se logra según un esquema rígido y
estereotipado, ni con el mismo tempo para todas las funciones. Esta amplia
variabilidad tanto intraindividual como interindividual es una característica
fundamental del desarrollo normal que dificulta establecer una línea clara
entre lo normal y lo patológico.
Debido a estos límites imprecisos
se debe recalcar que las edades que marcan los protocolos son promedios que
deben servir únicamente de referencia (aquellos aspectos que se alejen de estos
promedios establecidos es más probable que sean anormales).
Un segundo punto que se ha
tratado de consensuar en este protocolo son aquellos signos que deben alertar
al clínico de la existencia de una posible patología. Se ha considerado útil
diferenciar entre los “signos de riesgo”, que incluirían aquellos donde sería
conveniente un seguimiento estrecho del niño por parte del pediatra pero que no
precisarían de entrada una intervención psiquiátrica o psicológica, y los
“signos de alarma”, que serían aquellos que requerirían una derivación más o
menos inmediata para valoración/intervención especializada.
Al igual que ocurre con la línea
divisoria entre normalidad y patología, la separación entre riesgo y alarma es también
muy imprecisa, y depende a veces de aspectos muy cualitativos. En líneas
generales, se ha considerado que fechas de adquisición que disten mucho de los
promedios establecidos, la coexistencia de varios signos de riesgo, y la
persistencia en el tiempo de los mismos, serían criterios que marcarían el
límite entre riesgo y alarma.
Un último punto a comentar
necesariamente tratándose de un protocolo que trata del desarrollo del niño de
los 0 a los 2 años es la relevancia de la interrelación madre-bebe en esta
época del desarrollo. Dado que la maduración del niño es el resultado de un
proceso activo de interacción entre la genética, la maduración neurológica y la
estimulación que el niño recibe de su medio ambiente, la actitud y cualidad de
contacto entre la madre y el niño, aunque no el único, es uno de los aspectos
determinantes tanto para la evolución óptima del desarrollo del niño como para
la instauración de patologías.
De esta forma, entre los signos
de alerta/alarma se han incluido algunas actitudes o rasgos de la madre o
figuras vinculares primarias que pueden ser potenciales generadoras de
problemas en el niño.
ESCALAS RECOMENDADAS PARA
SCREENING Y EVALUACIÓN
1.- Test de desarrollo de
Gessell: desde 4 semanas a 5 años. Explora conducta motora, adaptativa,
lenguaje, personal y social. Mide edad y cociente de desarrollo en cada área y
global.
2.- Escala de Brunet-Lezine: de 1
a 30 meses. Cuatro sectores del desarrollo: motor-postural, coordinación
óculo-motriz, verbal y social. Cociente de desarrollo para cada una de estas
áreas (información sobre el ritmo de desarrollo de ese niño en relación con los
de su misma edad).
3.- Escala de desarrollo de
Bailey: de 2 a 30 meses. Escala mental que proporciona un índice de desarrollo
mental del niño y una escala motriz que proporciona un índice de desarrollo
psicomotor.
4.- Inventario de desarrollo
Battelle: de 0 a 8 años. Explora conducta motora, adaptativa, comunicación, personal
y social y cognitiva.
5.- Escalas McCarthy: de 2½ a 8½
años. Índice cognoscitivo general (equivalente a CI).
Fuente: Asociación Española de
Pediatría.
Extraído de:










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