martes, 11 de abril de 2017

PROTOCOLO DEL NIÑO SANO (0-2 AÑOS)

A quién no le pasa que el ser madre cambia su vida?, pues a todas y todos porque los papis también se incluyen, para muchas nos la cambia con el tema tiempo libre, bueno les cuento el día de hoy nos reunimos un buen grupo de mamis para compartir experiencias, consejos y aprender un poco sobre el "desarrollo integral" de nuestros hijos y es que "el control de niño sano" no debe de basarse en el control de peso y la talla del infante sino en cómo responde en cuanto a diferentes hitos de desarrollo normal del niño de entre los 0 y 24 meses de edad, hitos tales como: "sueño, alimentación, psicomotor, lenguaje-comunicación, conducta, regulación emocional, atención y afectivo relacional".
Sabían que muchas mamis recién se dan cuenta que sus hijos sufren de autismo a los 3 años?, o que sufren de déficit de atención al momento de entrar al nido o aún más tarde cuando entran a su edad escolar,o que siguen esperando sus primeras palabras de sus bebes cuando estos cumplen 2 años sin darse cuenta que a esta edad como mínimo deben decir 100 palabras y hacer frases cortas de 2 palabras o sin ir muy lejos recién al año descubren que sus bebes tienen problemas de audición y visión, pues sí mamis estamos tan enfocados en que si esta gordito cacheton, o si se dio el estirón dejando sus ropitas que nos olvidamos de lo principal, su "aprendizaje" (claro está que debemos de estar en continuo control de su salud mediante el control de hemoglobina porque si está bajo en hemoglobina por más que quiera aprender se cansará además que siempre sugiero que debe ponerse sus vacunas a las fechas que le corresponda porque les ayuda mucho en evitar infecciones graves que suelen retrasar el aprendizaje logrado, pero bueno volviendo al tema que es de nuestro interés por esta ves " aprendizaje integral", les decía que es algo que no priorizamos y esperamos que nuestros hijos descubran el mundo sólos sin darnos cuenta que les cuesta, que necesitan de un grado de estimulación elevada y es que lamentablemente quienes somos madres primerizas desconocemos de todo hasta que nos pasa, y en muchos casos y me apena decirlo lo sabemos pero no aceptamos que nuestros niños "sean diferentes", y lo dejamos pasar sin darnos cuenta que si atacamos desde muy temprano todo es solucionable hoy hay muchos métodos y mucha información que podemos aprovechar, para lograr un ideal control de niño sano-normal.

PROTOCOLO DEL NIÑO SANO (0-2 AÑOS)
El conocimiento en profundidad del desarrollo normal del niño es fundamental para poder realizar una correcta valoración de la psicopatología en edades infantiles.
La importancia de adoptar una perspectiva evolutiva en el ámbito de la evaluación de la patología mental en el niño se debe a que la edad es una de las variables más determinantes en la significación patológica de determinadas conductas, existiendo una serie de manifestaciones que pueden ser variantes de la normalidad en una determinada edad cronológica, mientras que en otras pueden indicar la existencia de una posible patología.

Por otro lado, ya desde edades tempranas, signos de ausencia o desviación de los hitos del desarrollo normal pueden ser los primeros indicios de una patología grave, por lo que un buen conocimiento por parte del clínico del desarrollo evolutivo normal, así como de sus variantes y desviaciones, será crucial para la detección precoz de patologías.
El interés de la elaboración de un protocolo que, desde la óptica de la Psiquiatría Infantil, aborde los aspectos fundamentales de la normalidad y anormalidad en el desarrollo, es conseguir una unificación de criterios que faciliten al clínico la evaluación de los signos más indicativos de una evolución normal, así como el despistaje de aquellos signos que puedan estar reflejando algún tipo de patología.
Aunque existen numerosos protocolos al respecto, la mayoría se centran en aspectos instrumentales del niño, dejando lagunas importantes en aspectos emocionales, afectivos y relacionales, de relevancia máxima en estos primeros años de vida. De este modo, manejando los protocolos habituales de atención primaria es fácil que pasen desapercibidos algunos signos de patologías en el niño o en su medio que, abordados de forma precoz y adecuada, minimizarían dificultades a largo plazo.

Un protocolo que aborde estos aspectos podrá servir de guía a otros profesionales en contacto con el niño para poder realizar con un mejor criterio las derivaciones a las unidades específicas de Psiquiatría Infantil.
En el presente protocolo se ha pretendido recoger los aspectos más relevantes del desarrollo normal en el niño de 0-2 años. En este aspecto es importante señalar que la progresiva adquisición funciones normales no se logra según un esquema rígido y estereotipado, ni con el mismo tempo para todas las funciones. Esta amplia variabilidad tanto intraindividual como interindividual es una característica fundamental del desarrollo normal que dificulta establecer una línea clara entre lo normal y lo patológico.
Debido a estos límites imprecisos se debe recalcar que las edades que marcan los protocolos son promedios que deben servir únicamente de referencia (aquellos aspectos que se alejen de estos promedios establecidos es más probable que sean anormales).

Un segundo punto que se ha tratado de consensuar en este protocolo son aquellos signos que deben alertar al clínico de la existencia de una posible patología. Se ha considerado útil diferenciar entre los “signos de riesgo”, que incluirían aquellos donde sería conveniente un seguimiento estrecho del niño por parte del pediatra pero que no precisarían de entrada una intervención psiquiátrica o psicológica, y los “signos de alarma”, que serían aquellos que requerirían una derivación más o menos inmediata para valoración/intervención especializada.

Al igual que ocurre con la línea divisoria entre normalidad y patología, la separación entre riesgo y alarma es también muy imprecisa, y depende a veces de aspectos muy cualitativos. En líneas generales, se ha considerado que fechas de adquisición que disten mucho de los promedios establecidos, la coexistencia de varios signos de riesgo, y la persistencia en el tiempo de los mismos, serían criterios que marcarían el límite entre riesgo y alarma.
Un último punto a comentar necesariamente tratándose de un protocolo que trata del desarrollo del niño de los 0 a los 2 años es la relevancia de la interrelación madre-bebe en esta época del desarrollo. Dado que la maduración del niño es el resultado de un proceso activo de interacción entre la genética, la maduración neurológica y la estimulación que el niño recibe de su medio ambiente, la actitud y cualidad de contacto entre la madre y el niño, aunque no el único, es uno de los aspectos determinantes tanto para la evolución óptima del desarrollo del niño como para la instauración de patologías.

De esta forma, entre los signos de alerta/alarma se han incluido algunas actitudes o rasgos de la madre o figuras vinculares primarias que pueden ser potenciales generadoras de problemas en el niño.
ESCALAS RECOMENDADAS PARA SCREENING Y EVALUACIÓN
1.- Test de desarrollo de Gessell: desde 4 semanas a 5 años. Explora conducta motora, adaptativa, lenguaje, personal y social. Mide edad y cociente de desarrollo en cada área y global.
2.- Escala de Brunet-Lezine: de 1 a 30 meses. Cuatro sectores del desarrollo: motor-postural, coordinación óculo-motriz, verbal y social. Cociente de desarrollo para cada una de estas áreas (información sobre el ritmo de desarrollo de ese niño en relación con los de su misma edad).
3.- Escala de desarrollo de Bailey: de 2 a 30 meses. Escala mental que proporciona un índice de desarrollo mental del niño y una escala motriz que proporciona un índice de desarrollo psicomotor.
4.- Inventario de desarrollo Battelle: de 0 a 8 años. Explora conducta motora, adaptativa, comunicación, personal y social y cognitiva.
5.- Escalas McCarthy: de 2½ a 8½ años. Índice cognoscitivo general (equivalente a CI).







Fuente: Asociación Española de Pediatría.
Extraído de:

No hay comentarios:

Publicar un comentario